Hablamos con Saramalacara sobre ‘Mataderos’, su nuevo álbum

El segundo álbum de Saramalacara es todo lo que sus fans necesitaban y no sabían. ‘Mataderos’ es el nombre del barrio donde creció Sara, sin saber que años después estaría en Los Ángeles grabando un álbum con ese mismo título. Y bajo Interscope Records, casi nada.
Hablamos con Saramalacara sobre nostalgia, salud mental, armas y lo que significa hacer canciones con los productores de tus raperos favoritos cuando vienes de un sitio donde eso parecía imposible. Así es ‘Mataderos’.
Saramalacara nos habla de ‘Mataderos’ y cómo fue crearlo
¿Cómo fue crecer en Mataderos y cómo querías conectarlo con este disco?
Crecer en Mataderos es como crecer en un territorio olvidado por los demás e infinitamente amado por sus habitantes, todas las cosas que pasan ahí, que me enseñaron crecer ahí, están impregnadas en mis letras y yo solo quería poner el nombre del barrio en mi proyecto para que quede firmada con sangre esa declaración de amor.
Si tuvieras que definir el álbum en tres palabras, ¿cuáles serían?
TRAP – NOSTALGIA – ADRENALINA
¿Cuál era tu situación mental cuando empezaste a escribir ‘Mataderos’? ¿Por qué está tan empapado de nostalgia?
Mi situación mental hace muchos años es complicada y estoy medicada hace años también por problemas de depresión, ir llegando cada vez más lejos con mi carrera me hizo mirar cada vez más para otras, y todas las cosas y gente que se sacrifican para llegar cada vez más arriba

¿De quién fue la idea del artwork y qué representa para ti dormir rodeada de armas?
La idea del artwork se dio por un video que filmamos en LA donde alquilamos muchas armas y teniéndolas todas en la casa gigante que nos estábamos quedando parecía una estupidez no aprovecharlas para fotos y contenido, entonces entre esas fotos que hicimos la de la cama es la que quería hacer yo, dando a entender que duermo segura, pero que no duermo tranquila.
Mucha gente dice que L.A. o la amas o la odias. ¿Cuál fue tu experiencia grabando el álbum lejos de casa?
A mí LA me encantó porque no salí del estudio ni un día, si salí del estudio fue para ir a alguna fiesta o a comprar ropa.
¿Hay alguna canción del álbum que te costó más terminar?
La verdad es que no, hubo algunas canciones que estaban menos terminadas que otras y simplemente tuve que volver a escribir versos para esas, pero todas fueron muy easy going.
El disco describe una tensión entre el pasado y el futuro, entre el barrio y Los Ángeles. ¿Sientes que esa tensión se resuelve en algún punto del tracklist, o la dejaste abierta deliberadamente?
No siento que nada se resuelva nunca, todo es una rueda que gira, lo que te deja tranquilo hoy puede volver a ser una razón de ansiedad el día de mañana, el disco está lleno de contradicciones, como yo.
¿Cómo ha sido trabajar con productores del nivel de F1lthy o Dylan Brady?
Surrealista.
¿Cuál fue la canción que más mutó desde su versión inicial hasta lo que terminó siendo en el disco?
Siento que ‘TENEMOS PIEL’ y ‘UNO ATRAS DE OTRO’ fueron las canciones con las demos más raw y pasaron por muchos cambios de ideas hasta su versión final, pero casi todo se dio naturalmente, terminamos el disco muy tranquilos, sin correr.
Evar y Dayvan llevan años contigo. ¿Qué rol cumplen en un disco donde hay tanta gente externa? ¿Son los que traducen, los que filtran, los que anclan?
Evar y Dayvan son mis hermanos, hacemos todo juntos, nos recomendamos música, opinamos, hasta nos peleamos muchas veces por las canciones jajaja
Pero ellos son los productores ejecutivos en este disco, son los que me reafirman algunas decisiones, o en todo caso las mentes que yo siento aptas para tomar decisiones en mis proyectos musicalmente hablando.

El rage como género tiene una energía muy física, casi violenta. Tu música históricamente fue más etérea, más hacia adentro. ¿Qué te abrió la puerta a ese sonido? ¿Fue un disco, un show en vivo, una sesión específica?
Yo siento que el rage siempre estuvo presente en mi carrera de alguna manera, escondido pero presente al fin, en los vivos, más que nada se sentía esa energía de violencia y bronca.
En este disco, Interscope me dio la libertad total para hacer lo que quiera y yo sentí que era hora de dejar esa ira acumulada salir, los beats de rage fueron los que más me inspiraban y los que más me daban ganas de grabar.
‘Heráldica’ fue descrito como un manifiesto emocional y generacional. ¿’Mataderos’ es una respuesta a eso, una continuación, o algo que parte de cero?
‘Mataderos’ es una obra autoconcluyente, ‘Heraldica’ fue una puerta de entrada a muchas aristas de mi carrera donde no solo la música es la protagonista, internet, el fandom, el misterio también jugaba parte ahí.
‘Mataderos’, en cambio, es un proyecto muy personal, donde intento hablarle a la Sara de 13 años que vivía en un barrio a 2 colectivos de cualquier lado, es difícil en ese contexto pensar que podés hacer canciones con los productores de tus raperos favoritos, yo lo hice, quiero que esos pibes de Mataderos hoy en día sientan que también pueden.
Interscope es el sello de Dr. Dre, de Eminem, de Lady Gaga. ¿Qué se siente al formar parte de una disquera así?
Da bastante miedo, pero también me siento a la altura.
¿Qué sueño tenías al empezar tu carrera que ya hayas cumplido?
Viajar por el mundo.
¿Algo que te gustaría añadir?
Gracias a toda la secta.
Gracias a ti, Sara.
Más actualidad musical con la reunión de Offset y Quavo en el estudio que reaviva las ganas de la música de Migos.

