Review de «One Spoon of Chocolate», dirigida por RZA

El amor de RZA (fundador y líder de Wu-Tang Clan) por el cine es obvio, tan solo hay que oír cualquiera de los álbumes en los que ha trabajado a lo largo de su carrera.
Es por ello que tampoco era de extrañar que acabara dirigiendo películas, algo que ha llevado a cabo en el pasado con títulos como «El hombre de los puños de hierro» (2012), «Love Beats Rhymes» (2017) o «Ciudad de asesinos» (2020).
¿Merece la pena «One Spoon of Chocolate» de RZA?
Y la última incursión del neoyorkino en el séptimo arte ha vuelto a venir de la mano de su amigo Quentin Tarantino y lleva el original y poético nombre de «One Spoon of Chocolate» .
Tal como ha sucedido otras veces, RZA no solo dirige la película, sino que también la escribe y (como no), se encarga de la banda sonora, ahora junto a Tyler Bates.
La cinta narra cómo un joven y exconvicto (Shameik Moore, que hacía de Raekwon en «Wu-Tang: An American Saga») busca comenzar de nuevo en una nueva ciudad.
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Sin embargo, pronto descubrirá que el racismo, la corrupción y la violencia están presentes de una manera bastante terrorífica en ese contexto en el que pretende tener una nueva y pacífica vida.
«One Spoon of Chocolate» es la típica historia de venganza, en la que un lugar que parece pacífico esconde todo lo contrario, aunque no acaba de convencer del todo, siendo benevolentes.
A pesar de que Moore lleva el peso de la película y es lo mejor de la cinta, el resto (RJ Cyler o Paris Jackson, hija del legendario Rey del Pop) se limitan a leer sus líneas con desapasionamiento.
Y es que, aunque los 112 minutos de la película se dejan ver, la historia es demasiado básica y acartonada, los diálogos son poco creíbles en muchas ocasiones y los momentos de lucidez son puntuales.
Algo curioso, y es que RZA ya tiene cierta experiencia tanto escribiendo como tras las cámaras. Al final, se trata de una película de Serie B que podía haber firmado (y filmado) alguien al que se le presuponga menos talento.
La magia multidimensional de RZA (uno de los tipos más relevantes de la historia del hip hop) no es suficiente para sostener una película que podía haber dado mucho más de sí. Y es que, ¿hay algo mejor que una buena historia de venganza? Eso no lo encontramos aquí, aunque se haya intentado.
A veces la pasión no es suficiente.
Más actualidad con Max B, que se compara con Nas, Biggie y JAY-Z.

